
Durante la evangelización del pueblo mexica se suplanta el culto al dios de la guerra por la práctica europea de preparación para la Navidad, las posadas. Se llevaban a cabo del 16 al 24 de diciembre, la celebración consistía en proclamar la misa junto con pasajes y representaciones alusivas a la Navidad, donde se les daban pequeños regalos a los asistentes, conocidos como aguinaldos.
La primera posada que se hizo en México, según la Arquidiócesis Primada de México, fue en un convento agustino de Acolman, en el año 158, el Papa Sixto V le dio permiso oficialmente a Fray Diego de Soria para hacer nueve misas antes de Navidad.
Poco a poco se fueron agregando elementos que hacían más atractiva la celebración como velas, los peregrinos, las letanías, piñatas e inclusive realizar estas actividades en sus barrios y casas. Esta tradición se ha ido transformando de acuerdo con la cultura de cada zona o región de México.
Una vez reunidos los invitados a esta celebración, se disponen a representar la solicitud de alojamiento que realizaron José y María en su peregrinar de la ciudad de Nazaret en camino a Belén. Para su representación los invitados hacen dos grupos, uno de ellos debe salir de la casa acompañados de figuras que representan a los peregrinos, los cuales piden posada en la puerta entonando letanías; mientras que las personas que se quedaron en el interior deben negar la entrada en un principio obligando a los peregrinos a continuar pidiendo posada unas tres veces más. Para culminar esta parte de la tradición se concede asilo a los peregrinos con la siguiente letanía:
Entren santos peregrinos, peregrinos,
reciban este rincón,
que aunque es pobre la morada,
la morada, os la doy de corazón.
Una vez concedida la posada comienza la convivencia entre los participantes, la cual llega a su máximo esplendor al momento de romper la piñata la cual debe estar llena de frutas, dulces y colación.

Sin lugar a dudas las posadas es una de las tradiciones más marcadas en la espina dorsal de nuestra cultura mexicana, quién de nosotros no recuerda estar caminando con tu vela por la calle mientras accidentalmente alguien quemaba su cabello, sentir el calor de la cera recorriendo tu mano esperando la entrada de los peregrinos, aquel momento tan esperado para golpear la piñata con todo tu entusiasmo, lo principal de estas celebraciones es estar en compañía de nuestra familia y amigos pasando un momento agradable.
Este año no podremos celebrar posada alguna pero todos nosotros podremos estar junto a nuestra familia tomando un rico ponche y comiendo algun platillo tradicional, disfrutando un momento agradable, quizá no sea la misma sensación tan especial de aquellos 9 días llenos de aguinaldos pero tendremos que ser pacientes y estar unidos pero no tan cerca.
En SINESIS Next Generation les deseamos felices (y alejadas) fiestas, sean felices.


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